Los días transcurren lentos, callados, capturo algunas imágenes para el mañana, recorro el pasillo del apartamento, comprendo, que la vida es muy incierta, escribo detalles del CoronaVirus, hay tanto por plasmar, cada quien ha vivido esta experiencia de manera especial, nunca el encierro ha sido hermoso, afuera nos esperan el mar, la gente alegre caminando, besándose, abrazándose a esas áncoras  que nos mantienen de pie. Los silencios hablándoles a las personas, voces saboteadoras que no duermen, para que pierda tu paz. Miro la soledad imperante en cada esquina del pueblo histórico de Río Piedras. Y  tantas interrogantes vienen a mi memoria. Busco mantener esa alegría de mujer caribeña, esperanzada que todo ha de pasar y ese cielo azul antillano nos quemará la piel como siempre y el Covid-19, será un tema de tantos libros por escribir.

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