Por: Johanna Astwood, Estudiante Comunicación de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)

“La pobreza mental, te lleva a ser esclavo toda tu vida; la pobreza económica, te lleva a carecer de cosas temporalmente, pero si tienes las dos, carecerás de todo, toda la vida”

Con esta pequeña frase, inicia este artículo, en donde realizaremos un breve análisis de lo que es la superación, nace de un día en que vi a un niño con su padre y pasó un vehículo de lujo y el padre le dijo al niño: -“Pedrito, tienes que fajarte de mucho, para que le compres a tu viejo un carro de esos”.

Y así va este asunto: desde pequeños, nos enseñan que debemos estudiar para ir a la universidad, y luego que debemos conseguir un gran trabajo, porque sencillamente debemos superarnos. Pero ¿Qué es la superación? Según la página web de psicología: Psicoayuda.jimdo.com define superación como: “Un proceso de cambio a través del cual una persona trata de adquirir una serie de cualidades que aumentarán la calidad de su vida, es decir, conducirán a esa persona a una vida mejor.” Entonces, vemos que la superación no es sólo ganar mucho dinero! Si no, que también tienes que superarte bastante en el ámbito personal e intelectual. Y entonces, surge una pregunta: ¿Si no me supero personalmente e intelectualmente, no ganaré mucho dinero?

Pues, desde mi punto de vista, cualquiera puede hacerse rico. Ahora bien, no todo el mundo puede hacerse rico honestamente. Y eso podemos verlo, constantemente cuando “algunos” ciudadanos, han acusado a hombres conocidos de esta sociedad, de ser ladrones, mentirosos, etc. Y esas personas, o algunas de ellas, poseen mucha riqueza material, pero no todos poseen una riqueza espiritual e intelectual. (Ojo: aquí hay una indirecta bastante directa) Pero siempre debemos recordar una frase muy popular en nuestro país: Nadie es papeleta de 2000 pesos para gustarle a todo el mundo. Es muy probable, que  esas personas, que “algunos” ciudadanos acusan de ser ladrones, sean RICOS, tanto de forma intelectual y personal, como económico. Crecer es muy difícil, pero sus frutos son dulces, ¡tan dulces como un mango banilejo en temporada de mangos! Primero, debemos estar conscientes de nuestra realidad. Y ver en que fallamos. Por ejemplo: Si no tenemos buena dicción, entonces, debemos leer diariamente. Si mentimos, debemos buscar la causa por la que mentimos y debemos comenzar a enmendar estos errores. Luego que ya hemos encontrado uno de los tantos problemas, entonces debemos solucionarlos. Algo que siempre será una gran guía, será la Biblia, específicamente en los 10 mandamientos. Todos los que somos humanos, estamos supuestos a cometer errores. Pero no todos los errores son iguales. Y la mejor cualidad que tenemos como humanos, es analizar. El análisis nos llevará a darnos cuenta que en algo hemos fallado y entonces, recapacitaremos y arreglaremos nuestro error y finalmente: ¡Seremos mejores!