El muro del presidente Donald Trump resulta ciertamente despreciable, pero no resulta menos repugnante que administraciones anteriores hayan tomado dinero para construir y no hayan construido nada

Por J.C. Malone
JCMalone01@aol.com

J.C. Malone
Periodista

Nueva York.-El inmenso René Magrite un día dibujó una simple pared de ladrillos, pero le escribió una reflexión profunda: “Un objeto puede sugerir que tiene otros objetos detrás”. El muro fronterizo, en discusión esconde muchísimas cosas que pueden degenerar en serios problemas para mucha “gente honorable”.

A Bill Clinton, el Congreso le dio dinero para construir 350 millas de muro fronterizo en 1993. En el 2006 los senadores Barack Obama, Hillary Clinton, Chuck Schumer y otros 23 demócratas, le autorizaron fondos al presidente George W. Bush para construir 700 millas de muro.

Aunque el contribuyente estadounidense pagó por 1,050 millas de muro, solo hay 580 millas, “desparecieron”, 470 millas sin dejar rastro alguno.

El robo de 470 millas de muro debe estar documentado en cualquier antología de la corrupción autorespetada.
Clinton y Bush debieran explicarnos donde están las 470 millas de muro que pagamos, pero “todavía, no tenemos.

Como es política “anti-inmigrante” nadie fiscaliza nada, esa plata se esfumó entre las alturas del Gobierno Federal y algunos contratistas aliados escogidos.

El muro del presidente Donald Trump resulta ciertamente despreciable, pero no resulta menos repugnante que administraciones anteriores hayan tomado dinero para construir y no hayan construido nada.

Y todos usaron la misma estrategia, falsificaron una “crisis” en la frontera, asustaron al país y lograron la autorización de los fondos. A Trump no le funciona porque los dueños del establishment politico que él desalojó del poder lo impiden.

Trump usa el mismo truco sacado del mismo libro, asustar a los contribuyentes diciéndoles que los “bárbaros” entrarán al país, destruirán la economía y la cultura nacional. Pero las cosas cambiaron y los politicos profesionales que Trump desplazó, por puros rencores, no le autorizarán hacer lo que ellos mismos autorizaron e hicieron hace poco.

Insisto, entre éstos sujetos no hay inocentes.

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