Gavin Newsome, Gobernador de California

Europa Press

Washington, Estados Unidos

El gobernador del estado de California, Gavin Newsome, ha aprobado este lunes una nueva ley sobre el uso de la fuerza letal por parte de la Policía, que restringe su uso a cuando sea necesario para salvar la vida del agente o un civil, en lugar de cuando sea “razonable” como marca la legislación anterior, convirtiéndose en el estado de Estados Unidos con la ley más restrictiva en este ámbito.

La ley en vigor hasta ahora permitía que la Policía usase la violencia extrema para realizar un arresto o para detener una fuga. El cambio es una forma de contener la violencia que ejerce el cuerpo de Policía, que a veces resulta en fatales consecuencias, como cuando el año pasado un agente disparó a Stephon Clark, un joven afroamericano de 22 años que iba desarmado. Los agentes implicados en su caso fueron exonerados de cualquier cargo.

Estos hechos desencadenaron numerosas protestas, por lo que el caso ha trascendido mucho en los medios como un ejemplo de las reivindicaciones de la comunidad afroamericana, la más afectada por la violencia policial. La muerte de Clark sentó en la nueva administración, la de Newsome, el deseo de decir “¿Sabes que? Somos mejor que eso”, ha expuesto el Gobernador.

“La idea de que más de 100 personas — 162 personas en 2017 — muriesen en tiroteos de la Policía en el estado de California es inaceptable”, ha declarado Newsome a la CNN. “No es bueno para el cumplimiento de la ley y no es bueno para los individuos de las comunidades que se han visto desproporcionadamente impactadas”, ha añadido.

“Cuando California avanza, avanza el resto de Estados Unidos”, ha dicho Newsome. “Hoy hacemos algo que amplía los límites y manda un mensaje a todas las personas del país, que siempre se puede haces más”, ha proclamado.

Varias asociaciones de policías de California han expresado su apoyo a la nueva medida y han dicho que se trata de un avance hacia el descenso del número de situaciones de riesgo y una muestra de mayor respeto por la vida.